jueves, 10 de mayo de 2018

LA VIDA SUMERGIDA - Pilar Adón



Pilar Adón es una escritora fiel a sí misma, ajena a las modas literarias y a los lugares comunes, características que se aprecian en sus publicaciones, no importa que sea poesía, novela o cuentos.   

“La vida sumergida”. es un libro con trece relatos de distinta longitud pero de parecida intensidad.

Los cuentos se inician de manera casi abstracta, con cierta inocencia. A través de la narración Pilar te va llevando con sutileza, introduciéndote en un determinado ambiente, en la vida o en la calmada actividad de un personaje, hasta que desvela con igual sutileza su verdadera naturaleza. Los personajes son cualquier cosa excepto lo que parecen, aunque en todos convive la necesidad de encontrar la felicidad, de aislarse o de huir de situaciones que les sobrepasan. Quieren huir, alejarse y, sin embargo, se quedan, incapaces en muchas ocasiones de enfrentarse valerosamente a su destino. De esta manera se enfrentan al vacío y a la sumisión.

Sumisión y fragilidad en la infancia, como en el relato “Recaptación” o “La nube”

“Pero ahora había perdido la apacibilidad y se resistía a someterse a la resignación”
“El mundo se había convertido en un hueco y ella estaba metida en el hueco”

El aislamiento y el miedo son dos factores que vehiculan algunos de los relatos.

Y el tiempo que siempre parece detenido, pendiente de la indecisión de los protagonistas.

Los distintos escenarios donde se desarrollan los cuentos son atemporales,  subyugantes, intensos y con un poderoso significado: son mansiones, casonas antiguas, centros de internamiento o colonias en plena naturaleza, una naturaleza que es hostil, que no está creada solo para la contemplación. Una naturaleza que nos recuerda a las escenas de “Las efímeras”. La utopía de la vida  sin artificios mundanos, en una comuna rusa inspirada en la Yasnaia Poliana de Tosltói que lo acaba ahogando.

Todos estos ambientes opresivos, aislados y silenciosos quedan enriquecidos con detalles certeros gracias a su mirada especial, como si  ésta se convirtiera en una cámara de cine que nos traslada a través de los escenarios a los rostros de los personajes y su comportamiento. En estos entornos los personajes muestran la debilidad humana, la frustración, el dolor, la ira, la venganza, la búsqueda del perdón o el sometimiento casi enfermizo y ambiguo a alguien cercano, generalmente sucede entre hermanos o hermanas. Como en el inquietante relato “Pietas” que abre el libro:

 “Así que le pidió a Brígida que se muriera. La única manera de conseguir una identidad personal. Y días después, Brígida estaba muerta”

O en el de “Vida en colonias”

“Al fin y al cabo, la vida de las abejas también era una vida de esclavitud. Y a ella le gustaba dejarse convencer por los razonamientos de su hermano”

O en el otro, también turbador de “Virtus”

“Cuando lo que de verdad quería decirle era que, en su opinión, ya se le había exigido todo lo que se le podía exigir a una hermana que se había trasladado hasta allí para pedir perdón. ¿Es que reclamaba aún más venganza?”

Es también destacable el cuento titulado «La primera casa de la aldea», una reconstrucción del cuento infantil sobre el miedo al lobo convertido en angustia y espera.

Algunos de estos personajes se refugian en la lectura y en la música, que son dos de los mejores refugios para el ser humano. Como sucede en los buenos cuentos, el lector debe rellenar lo que no se dice, lo que tan solo se sugiere. La autora confía en que nuestra intuición solvente lo que ella no narra con el resultado de un constante desasosiego hasta finalizar la lectura a sabiendas de que todo va a encajar a la perfección.

Pilar tiene la gran maestría de mostrar en una sola frase toda la intensidad del cuento. En algunas ocasiones son frases cortas que nos demuestran la crueldad del ser humano. O diálogos magistrales.

Todos los relatos mantienen un estilo uniforme, alejado de las estridencias, sin una palabra que sobre, sin nada que nos aleje de la lectura. Su estilo es impecable, lírico, como un bordado donde no se distinguen las puntadas, sin dejar de ser afilada y muy incisiva. Hay una atención permanente a la sonoridad de las frases, a todo el conjunto del relato lo que constituye un ejercicio de pura literatura.





jueves, 26 de abril de 2018

CUESTION DE TIEMPO - Carmen Peire



Seguimos con los descubrimientos de autoras. No había leído nada de Carmen Peire hasta ahora, pero todo tiene remedio.

He conocido su escritura gracias a su libro de relatos – Cuestión de tiempo – que se presentó en Valencia.

El libro está dividido en dos partes: ESPACIO que consta de 12 relatos y TIEMPO con otros 10.

“El espacio es cuestión de tiempo” dijo Albert Einstein, y esto mismo es lo que se refleja en el libro. La lucha por encontrar el espacio propio en un mundo difícil, tanto de un adolescente cuyo futuro parece estar comenzando, como para una mujer desorientada cuya decisión nunca se llega a decir, el de una hembra bonono o el de un niño que se viste de mamá. En todos ellos predomina la figura femenina en situaciones que consideran equivocadas. 

El tiempo corre a su favor o en su contra. El tiempo hace reaccionar ante circunstancias difíciles, a veces solo es cuestión de cinco minutos. Ver que el futuro no va a ser como el presente, que la muerte acecha, sin tener en cuenta la felicidad, que a todos nos llega el momento ante la humillación.

Con una prosa sobria, elegante, justa en el tamaño del relato Carmen Peire nos narra situaciones, momentos en la vida de las personas, de cualquiera de nosotros. Hay ironía en algunos de ellos, en otros hay esperanza, en otros, incertidumbre. Y siempre mucha sensibilidad y empatía.

Sea como sea, los relatos son tan naturales como la vida misma. El reflejo de nuestros deseos.

Un libro para leer y releer. Muy, muy aconsejable que espero disfruten tanto como yo.


miércoles, 25 de abril de 2018

POLAR - Laura Bordonaba Plou


Descubrir voces nuevas, gente joven que escribe tan bien como Laura Bordonaba Plou es uno de las ventajas de un club de lectura. En este caso, el de la librería Ramon LLull de Valencia, dirigido por el escritor Kike Parra que nos ayuda en estos descubrimientos.  

Polar es la segunda publicación de esta autora. El libro contiene veinticinco cuentos de variada extensión. En ellos Laura nos cuenta la tendencia humana de la ocultación, de ocultar aquellas cosas que nos duelen. Entre los temas que predominan encontramos el de la infancia, la maternidad y sus consecuencias o de su ausencia.
Nos habla de abandonos, de pérdidas de hijos, de pérdidas de padres, de la vida cotidiana donde se incluye las redes sociales, el acoso escolar. Hay relatos de amores y desamores, de  referencia al animal que llevamos escondido. Hay una cierta nostalgia por lo que pudimos ser y no fuimos, que nos lleva a buscar en los recuerdos, en los momentos mágicos de la infancia en los pueblos que vivimos para darnos cuenta de la imposibilidad de retomar el pasado o, en su defecto, aclarar nuestro futuro.

Hay mucho lirismo en la prosa de Laura, muy sutil. Metáforas potentes que te hace visualizar la escena, como en una película. Guiños a iconos literarios como Poe o Sylvia Plath, o musicales como Pink Floyd, Cobain o David Bowie.

De entre los 25 relatos hay unos cuantos que destacan por su gran calidad. Desde el primero, El estor, que es como un bofetón para iniciar la lectura.

Chechenia es magnífico. “Mi madre me arrebató la mitad de mi nombre antes de nacer. Me enteré a los cinco años, cuando supe que mi madre esperaba mellizos y que mi hermano murió durante el parto”. “Es  terrible tener que llorar a una madre que no lo ha sido. Es una orfandad doble”

Quiero destacar también “Mi vida animal” “La casa del árbol” “Arañazos” “Aullidos”
El inquietante “Pink Floyd”
“Piedra, papel o tijera” o “Desapariciones”

He resaltado estos porque son los que más me han impactado, pero merece la pena leer el libro completo para descubrir a una autora con una potente voz narrativa.


jueves, 8 de marzo de 2018

MUNDO EXTRAÑO - José Ovejero


Recuerdo que en el club de lectura de la librería Ramon Llull de Valencia le comenté a José Ovejero que, en efecto, su libro Mundo extraño producía eso, una tremenda sensación de extrañeza.
Mundo extraño contiene 14 cuentos y otros cinco muy breves. Lo real y lo fantástico se mezclan a lo largo de todos ellos.
Una de las cosas que me llamó la atención es que más que narrar una historia parece que la está contando al lector directamente, interpelando, preguntando su parecer.
En el libro hay relatos sobre la familia. En el primero de ellos, uno de los más impactantes, una mujer se encuentra a su madre con la cabeza en el horno, proque había decidido suicidarse el 24 de diciembre. La hija continúa el día como si nada hubiera sucedido. Contado en primera persona, a pesar de lo grotesco del asunto, resulta hasta verosímil.  Este cuento nos da la idea de lo que puede venir a continuación.
Hay una pareja con una relación sadomasoquista muy curiosa, la relación de poder, placer y dolor, entre hombre y mujer. En otro de los relatos, tremendo por la situación que narra, nos hace entrar en la cabeza de una mujer que ha sido secuestrada por sus hijos. 
El amor, la devoción llevada hasta el extremo. La relación que se establece entre un músico y una cubana durante la gira de este por el país. Ella que quiere salir del país. Él que promete, pero...
El relato de los dos ancianos que atienden a un vendedor de seguros es magnífico. 
La fama de un escaparatista que produce ceguera. Pensamientos perturbados en un personaje que hubiera deseado ser tuerto. Tipos desnortados, adolescentes perdidos dentro de sí mismos. El mendigo que no quiere ver las tetas de la chica de la pandilla, prefiere imaginarlas. Un relato magnífico. Uno de los mejores del libro. Y así, una corte de protagonistas -hombres y mujeres- extraños pero atrayentes. Sorprendentes.

En todos los relatos, los personajes parecen sobrepasados por la situación en la que se encuentran. Extrañados y conformados. Hay una búsqueda constante de la felicidad que choca, al mismo tiempo, con la imposibilidad de encontrarla. No son conscientes de que la vida está llena de milagros, pequeños, que pasan a su lado incapaces de verlos y disfrutarlos. A pesar de la tristeza que rezuman algunos cuentos, no falta el humor, esa ironía que es capaz de arreglar cualquier situación.
Ovejero maneja las historias con naturalidad, desde unos inicios sorprendentes hasta un remate todavía más. Al final de la lectura se queda el poso, el gusto de lo que se ha leído. La sorpresa, la extrañeza y la constatación de la buena literatura.
Fue un placer poder charlar con él, comentarle lo que habíamos sentido y percibido durante la lectura de sus cuentos. Y aprender de sus comentarios.

jueves, 1 de marzo de 2018

LAS MADRES NEGRAS - Patricia Esteban Erlés



Esta novela, Las madres negras, de Patricia Esteban Erlés, ha merecido el IV Premio de novela Dos Passos.

Durante su lectura he sentido una irresistible atracción por continuar leyendo sin descanso, y otros momentos en los cuales he tenido que apartar el libro porque me dolía lo que leía.
Las madres negras viven en el convento de Santa Vela, una mansión que perteneció a Larah Corven, una viuda recluida en su propia casa, un laberinto por el que pretende la viuda huir de sus fantasmas. Santa Vela, por decisión de Priscia, una mujer obsesionada por la religión, por ser poseída por Dios, porque solo comprende su extraña vocación mediante el castigo, se convierte en orfanato. Allí, entre esos muros conviven las huérfanas, niñas cuyas historias se nos van desvelando en pequeños capítulos, como relatos independientes aunque, por supuesto, con el lazo de una unidad total.

 Mida, la protagonista, cuyo descubrimiento de que Dios no existe, desvelado por él mismo, o convertido en dos o en tres.

Aquella semana Mida no podía ver nada pero lo sabía todo. Supo que había llegado una nueva huérfana de pelo largo, reconoció el paso vacilante de un par de botas gastadas, entre las suelas leves de las zapatillas de las novicias, blandas como pezuñas de gato, que la conducían, como a ella, meses atrás, ante la hermana Priscia, la única de todo el convento que calzaba unas terribles, enormes sandalias oscuras de hombre. Oyó cómo atravesaban la planta baja, camino de la sala donde a la recién llegada le entregarían el vestido gris plomo de hospiciana que le costaría el nombre y su pelo. «Te cambiarán tus trenzas y el nombre, la única palabra que es tuya, por ese trapo gris», susurró Mida, compadecida por la extraña. La oscuridad pareció asentir en la oscuridad, dándole la razón. Mida oyó a la nueva llorar débilmente a lo lejos y tres pares de pies lamiendo el suelo en la dirección contraria, camino ahora de los dormitorios. A la huérfana ya le habrían dado el par de zapatillas negras y ahora ya no podían distinguirse sus pasos de los de las cuidadoras.
Dios, un ser cruel que juega con las voluntades y sentimientos de las personas.
Había aprendido también que esas chiquillas a las que Dios visitaba sufrían una transformación inmediata, de la que tal vez ni siquiera eran consciente. Comenzaban a agostarse poco a poco a partir de la mañana siguiente, empalidecían mortalmente y caminaban trastabillando por los corredores, se dejaban caer rodando escalera abajo sin ofrecer resistencia.
Está también Moira, una niña que se muere algunas veces, o las siamesas Lavinilea, que desconocen dónde empieza una y acaba otra y, por supuesto, la hermosa Pola, la niña de los cabellos verdes y belleza vegetal y Coro, la de la pierna renqueante, todas despojadas de sus melenas, de su verdadero nombre por voluntad de Priscia para convertirlas a todas ellas en una sola, sin personalidad alguna.

Y Santa Vela, la casa que habla de sí misma en tercera persona para contarnos su historia.

En la novela se trata el tema de la negación humana mediante el absurdo fanatismo de la religión, la infancia, el sometimiento de las mujeres. Una novela gótica que te va envolviendo en el ambiente pétreo de Santa Vela, en la terrible personalidad de Priscia y sus deseos de complacer a Dios.
Una novela en la que la autora ha volcado su fascinación por lo oscuro, por el alma humana, por la contradicción entre el bien y el mal, por lo monstruoso, por los miedos de todas las infancias. Una novela escrita con devoción, trabajada, absorbente por la prosa exquisita de Patricia Esteban Erlés.

Exhausta he quedado y maravillada de tanta calidad literaria.

domingo, 25 de febrero de 2018

LA FUNCIÓN PERDIDA - María García-Lliberós








La función perdida, es la octava novela que publica la escritora valenciana María García-Lliberós y segunda con la Editorial Sargantana.

La novela trata de la jubilación y de los miedos a los que nos hemos de enfrentar tras muchos años de trabajo.
El protagonista es Emilio Ferrer, que acaba de ser jubilado de su cargo Ingeniero y Jefe de Proyectos de la Dirección General de Infraestructuras de la Comunidad Valenciana.
Uno de los problemas de la jubilación es enfrentarse al vacío y al olvido. Más en el caso de alguien con cierto poder, con cierto prestigio, que ha sido imprescindible en los tejemanejes políticos y administrativos. Uno de esos funcionarios que, independientemente, del partido que ocupe el poder está ahí siempre para solucionar lo que los políticos no saben.
Para Emilio el problema consiste en saber qué hacer con el tiempo que tiene. El trabajo, las ocupaciones diarias ya no están para tapar lo que no se ha querido ver durante ese tiempo. Y aparecen los recuerdos de su mujer, fallecida, de su difícil relación, de la casi escasa con sus hijos y la ausencia de amistades. De sus amoríos. Pocos, es cierto. Y las emociones desconocidas.
Para este nuevo viaje solo cuenta con Guillermo, cuya vida tampoco es un edén. Casado con Adela, a quien ya no soporta y de quien no sabe cómo deshacerse.
Pero hay que pensar cada día cómo levantarse e inventar algo para que las horas transcurran lo mejor posible.
Junto a este amigo, inicia un proceso de resurgimiento. Asiste a clases de cocina, un viaje a Malta donde conoce a Scarlett, una preciosa scort que le hace recordar el pasado. El sistema de espionaje sobre su vecina para logar que caiga uno de sus mayores enemigos de cuando trabajaba como funcionario. Guillermo, el amigo, resurge a su vez, al quedar viudo de una mujer déspota y una hija egoísta, como tanto sucede. Y acaba encontrando también su lugar en este mundo de jubilados.
La novela trata igualmente con un lenguaje muy suelto, con mucha ironía, los problemas que nos afectan a todos, poniendo en foco en la Comunidad Valenciana con los temas de la corrupción, la crisis o el problema de las pensiones.
No creo que haya sido fácil para María meterse en el papel de un personaje masculino y cambiar su habitual modo de escribir. Sin embargo, lo ha conseguido, y ha escrito una novela muy actual, muy atractiva, con unos diálogos muy frescos, muy fluidos, muy amenos. Y unos personajes, como es habitual en ella, que tiene mucha habilidad para crearlos, muy bien perfilados.







martes, 6 de febrero de 2018

BRILLO DE ASFALTO - Marian Torrejón


El tema de una novela o de un cuento surge, en muchas ocasiones, de manera natural, espontánea. Como comentó Marian Torrejón durante la presentación de su nueva novela — Brillo de Asfalto, publicada por Fórcola Ediciones — surgió para esta novela al preguntarse qué hay detrás de una persona que malvive en un banco de un parque, duerme entre cuatro cartones o en el portal de un edificio.


No desvelo nada, puesto que viene en la contraportada del libro, que esta magnífica historia comienza con el atropello de una de estas personas, de un vagabundo alcohólico, surgido de la oscuridad en medio del brillo del asfalto de una gran ciudad.

Este hecho sirve para construir, no solo la vida de Aurelio Ramos, el vagabundo, sino la historia de una época, la nuestra, la más reciente. Una época en la que mucha gente moría de éxito, se enriquecía de manera rápida, especulaba, vivía, como nos han reprochado tantas veces, por encima de sus posibilidades, hasta que una crisis no reconocida públicamente le arrebataba lo que tenía cogido con alfileres.

Este caso concreto es de Serafín Orduña, el protagonista de esta cruda novela. Dos personajes, él y el vagabundo, que descienden al infierno de la bebida, del desprestigio, de la ruina económica y personal.

La novela está estructurada en pequeños capítulos, escritos unos en primera persona cuando se trata de la vida actual de Serafín, su obsesión por averiguar a quién ha matado, quién era esa persona, qué había detrás de su vida para llegar a la situación que lo llevó a la tumba.  Y su descubrimiento de que la existencia es mucho más de lo que hasta ahora consideraba como incuestionable.
"Acercarte a la vida que tu víctima se ha dejado en el asfalto tampoco te exime de la culpa"

Y mediante un narrador observador que se limita a contar la vida del protagonista, tomando distancia, sin identificarse con él, ni con Carmen, su mujer, toda su vida anterior: su infancia, sus amigos, las mujeres de las que se enamora, sus inicios como empresario de la cadena Sebarit, sus viajes, su vida lujosa y sus posteriores problemas con su mujer. Un narrador que no empatiza con ninguno de ellos para contar con crudeza, con salpicaduras de humor negro, su situación diaria.

La novela trata el desapego, la precariedad, la desafección de los seres humanos hacia el resto. La crueldad de los bancos, de los usureros, de la sociedad en general con aquellos que han caído en desgracia.

Mediante una estructura circular, con una excelente y ágil narración, creo que la mejor hasta ahora de Marian Torrejón, con unos personajes construidos con maestría, tanto los principales como los secundarios llegamos al final de la novela, completamente exhaustos y noqueados.

No digo nada más para no desvelar la historia.

Lo que está claro es que no hacen falta muchas páginas para contar una buena historia ni para demostrar que se sabe escribir muy bien. En este caso, tan solo 148.

jueves, 1 de febrero de 2018

EL TRIGO QUE CAE - Xenia García

Las relaciones personales, familiares o amistosas son uno de los temas esenciales en el libro de relatos, el primero, de Xenia García.

El trigo que cae, está dividido en tres partes y consta de veinte relatos.

La primera parte HARINA, SAL Y AGUA es la más extensa.
La vida en pareja, las relaciones, la felicidad o la búsqueda de ella cuando parece que se tiene todo.
La rutina del matrimonio, el desgaste del que no nos damos apenas cuenta. “En un matrimonio siempre hay una barra que superar o una barrera que derribar, y un beso en la mejilla es sin duda un ladrillo más”
La fantasía, la imaginación que nos conduce a solventar los problemas. Incluso huyendo de casa con la chica del tiempo. O dejándose desmembrar, cual mujer sumisa, por su amante.
Las fobias de cualquier ser humano que arañan la convivencia. La monotonía, las nuevas experiencias que no siempre salen bien. La tristeza.
La invisibilidad, la mirada que se desliza por el cuerpo que tienes al lado, y ya no lo ves. La ensoñación de un divorciado, lo que desearía para rehacer su vida y sueña con una mujer.
El miedo en las relaciones, el terror, el no saber realmente quién es la persona que tienes al lado. “A mi novio lo llamo Cristóbal pero yo sé que es, en realidad, el Hombre del Saco”
Los recuerdos de la infancia que conducen a que la relación de pareja llegue a ser complicada.
Los asuntos íntimos, los de la cama. Las mentiras o fingimientos.

En la segunda parte del libro MASA MADRE, las relaciones personales derivan sobre todo a las filiales. El repaso de la vida actual y las de nuestras madres, las diferencias esenciales de la maternidad en ambas épocas. El embarazo y su repercusión en la pareja, cómo enfrentarte a ello. El crecimiento de los hijos, su distanciamiento, su negativa a cumplir con nuestras expectativas. El trabajo de la mujer, la dificultad para combinar las obligaciones maternales con las laborales visto a través de los ojos de una precoz niña de cinco años. Y la dejación de funciones maternales.

La tercera parte, que consta de un solo relato, COSAS QUE PASAN CUANDO VAS A POR EL PAN, es el retrato de la infancia, de una familia aburrida, de una niña que se va haciendo mayor.

La mayor parte de los relatos están construidos en ambientes cerrados: habitaciones, casas, calles, bares. Esta intimidad ayuda a que las historias sean creíbles, incluso agobiantes en algunos casos. Nada es lo que parece, nada lo que te puedes imaginar. La narración te va llevando por caminos inesperados. Distintos registros que hace la lectura mucho más rica. Voces femeninas, masculinas o el simple narrador.  Y la mayoría de los personajes perdidos dentro de su propia vida, preguntándose hacia dónde ir.

Creo que, con este libro, Xenia García ha debutado muy bien. He leído el libro con placer, sorprendida en muchos casos, subrayando los aciertos en las frases, en las reflexiones de los personajes. Disfrutando de una lectura muy buena.


Y Talentura Libros ha acertado de pleno.

miércoles, 17 de enero de 2018

ANDAR SIN RUIDO - Carlos Frontera



Leer Andar con ruido, el primer libro de Carlos Frontera, es como entrar en otro mundo.

Al principio te sorprende su manera de escribir, su juego de palabras, la facilidad que tiene para manipularlas y darle a la frase un sentido especial.

Diecisiete relatos sorprendentes. Con personajes inmersos en la soledad, en la melancolía, caminando sobre la derrota y el miedo. Y, a pesar de ello, no puedes evitar la sonrisa, incluso la risa dentro de la tragedia. Rompe el esquema con su sentido del humor irreverente, surrealista y acertado.

Son diferentes historias con grandes aciertos. Frases que te dejan pensando. Personajes derrotados, reconstruidos a retazos.
Uno que colecciona la piel muerta de su pareja. Novios abandonados y novias que se depilan las ingles cuando los abandonan. Familias felices que se parecen.  Madres que conservan fotos de los hijos.

“Digan lo que digan, no es fácil ser padre. Y menos de sopetón. Uno puede pensar que con leer el periódico tras los postres y cuadrar las cuentas los domingos es suficiente, pero nada de eso. Si fuese tan sencillo, crecerían padres en los arriates o los sortearían en las gasolineras..”

El esqueleto de un padre que se conserva en un salón al que no puedes entrar ni tú ni el perro. Un perro que, por cierto, no pronuncia nada bien las consonantes. Todo ello en el relato que da el título al libro.

Una mujer que se bebe las cenizas, con una sensación de puaj. Y escribe un diario.

“Escribir es de cobardes. Escribir está sobrevalorado, siempre lo ha estado.. Duermo, bebo tus cenizas y lo registro en estas hojas. Porque escribir es de cobardes.”

Un hombre alérgico que acompaña a su mujer, al imbécil de su cuñado y a una novia que no sabe cómo se llama, a pasar unos días al campo.

“El pueblo, en una primera impresión, es tal y como lo había imaginado: un catálogo de casas en ruinas alineadas en torno a la carretera principal … hay también una iglesia; y un frontón; y una plaza minúscula; y nadie. Nadie por todas partes”

Hay un atreverse a decir las cosas con total naturalidad.

“Los cojones por su propio peso. Que no me acerque al cenicero, me dice. Que no avise a nadie.”

Un cenicero que nunca caen suspendido en el aire. Inmóvil. Y acaba por convertir la vida en silencio.

La lectura es un disfrute seguido. Hay muy buenos relatos de distancia corta. Me han encantado.

También está el perro azul. Y Michael Jackson, su muerte y su incidencia en la pareja. Un padre agónico.

En definitiva, un primer libro sorprendente. Y ya solo se me ocurre decir que lo lean. Y que lo disfruten.

miércoles, 10 de enero de 2018

ALFA, BRAVO, CHARLIE, DELTA - Stephanie Vaughn

Alfa, Bravo, Charlie, Delta –  título original Sweet  Talk – es el único libro publicado por la escritora Stepahnie Vaughn. Publicado por Sajalín Editores, con una magnífica traducción de Ana Crespo. 

Alfa, Bravo, Charlie, Delta es el primer relato y el que da nombre al libro. En total, son diez maravillosas historias.
Los relatos sobre la vida de Gemma Jackson, claramente autobiográficas, son de lo mejor de todo el libro. Historias emocionantes de su vida nómada debido a los destinos de su padre.
La magistral construcción de los personajes familiares. El padre militar, estricto, con afán didáctico y su relación con su hija.  El hermano, MacArthur y sus experiencias en la guerra de Vietnam. Y, por supuesto, la madre, tranquila y centrada y la abuela, capaz del humor más ácido y las respuestas más punzantes.

Stepahnie Vaughn retrata a sus personajes en apenas dos pinceladas, suficientes para centrar la historia que va a contar. La mayor parte de los relatos están escritos en primera persona. Las protagonistas son mujeres decididas, fuertes que luchan por mantener su vida dentro de unos parámetros de felicidad, aunque sea provisional. Este es uno de los fragmentos del relato “Un ángel en la nieve”
  
Después de colgar, Marguerite se pregunta a sí misma:
-¿Y cómo te ha ido el día, Marguerite? Bueno –le dice a la ventana–, al gato le ha dado por subirse a las cortinas y ha dejado un rastro de hilos enmarañados desde el suelo hasta el techo. Eso ya me ha puesto nerviosa. Luego, mientras quitaba la nieve de la entrada, se ha soltado el asa de la pala que compré de oferta en Kmart. Después hemos tenido el problema de la Kalculadora Karacola, el desastre de la cocina y el supuesto dedo amputado, sangre incluida. Si tuviera a alguien a quien contarle todo esto, creo que podría convertirlo en una colección de entretenidas anécdotas.

Su voz narrativa es fluida, absolutamente natural, perfecta en los matices, muy potente. A ratos lírica. Ni siquiera en aquellos relatos que podrían ser más duros, pierda la naturalidad y la sobriedad. No hay estridencias y predomina la búsqueda de la felicidad. Increíble, por hermoso, es la descripción de los paisajes.

Destaca también su sentido del humor incluso en las situaciones de mayor fragilidad para un ser humano. Como queda perfectamente reflejado en el relato “Mi madre exhala luz”

"De trabajar en el jardín, tiene el dorso bronceado. Y las palmas, destellos blancos mientras siguen hablando, me recuerdan el envés de las hojas de los arces cuando las agita el viento. Con esas manos, mi madre es capaz de crear una casa pequeña, un cruce de calles, un coche fuera de control"

Los diálogos hilarantes del relato “La televisión nos lanza al universo”
  
Y cuando se dio cuenta de que, para mí, las palabras eran tan fugaces como los copos de nieve, recurrió a su profunda voz de policía, una voz perfecta para la televisión, y dijo:
-Hemos tenido noches mejores, ¿verdad?
"Hemos tenido", dijo. El agente Cook me había abrazado con el plural del verbo.
Fue entonces cuando descubrí que amaba al agente Cook.

Los inicios de los relatos son una lección de bien hacer, solo hay que detenerse en “Otras”

De pronto el mundo está compuesto de partes infinitamente divisibles y parece que las cosas sse hagan grandes a medida que se hacen pequeñas.
Puede que un universo entero de partículas en colisión, algunas pelirrojas y otras rubias, algunas bien proporcionadas y de piel morena, otras con implantes de silicona, y otras más discretas que, como yo, siguen yendo al centro comercial con zapatos de segunda mano.”

 o en “La batalla de los árboles caídos”

Tío Roofer era diabético y bebía bourbon.
Tío Roofer era alcohólico y tomaba litio a la hora de comer.
Un día, tío Roofer, el bourbon y el litio se subieron juntos al coche para ir a Cleveland a ver un partido de los Browns. Y en el camino de vuelta un muro de hormigón les salió al encuentro.

O en el relato que cierra el libro “El paraíso de los perros”

“De vez en cuando vuelvo a la imaginación de ese perro muerto.
Vuelvo a ser una niña encantadora. Tengo el aliento fresco y un cuerpo sin curvas”


Es una suerte descubrir autoras con ese don para contar historias y que, con tan solo un libro, consiga que se convierta en inolvidable. Ojalá escriba más.



ALFA, BRAVO, CHARLIE, DELTA- Sajalin Editores

LA VIDA SUMERGIDA - Pilar Adón

Pilar Adón es una escritora fiel a sí misma, ajena a las modas literarias y a los lugares comunes, características que se aprecian en s...